Alambrada de carne y hueso
en los albores
de tu pensamiento indiscreto.
No podrán contigo los amaneceres que lloran
ni podrán contigo sus infiernos de anticipo.
Desayunos en las vías del tren
panzadas de azufre, pólvora y pistolas
que escupen rayos y promesas.
No hay dinero bajo losa
el desamparo se alía con quien amas
pero no callarán tu eco los pasillos silenciosos
de la cueva empobrecida que con ilusión compraste.
No hay ruina en tu futuro
hay estafas sistemáticas
promovidas con el sol que ciega
—usura—
con el pan que engorda
—grandes superficies—
con los pájaros muertos de la noche.
en los albores
de tu pensamiento indiscreto.
No podrán contigo los amaneceres que lloran
ni podrán contigo sus infiernos de anticipo.
Desayunos en las vías del tren
panzadas de azufre, pólvora y pistolas
que escupen rayos y promesas.
No hay dinero bajo losa
el desamparo se alía con quien amas
pero no callarán tu eco los pasillos silenciosos
de la cueva empobrecida que con ilusión compraste.
No hay ruina en tu futuro
hay estafas sistemáticas
promovidas con el sol que ciega
—usura—
con el pan que engorda
—grandes superficies—
con los pájaros muertos de la noche.
Cañerías con ansias
columnas que sostienen despojos
de tus bolsillos
que soportan tejados de paja y barro.
Y mientras corruptos
de incendiarios incentivos
per cápita
aluden a tu figura estructurada
como cieno en un lago de cisnes.
No habrá carne en el plato
si la piara se viste de oro
ni pescado en el cubo
porque medusas de agua turbia
en las orillas
desahucian familias heridas
de anzuelos
donde algunos banqueros
pescan con cebo adquisitivo.
Sostén tu alambrada de carne y hueso
no podrán contigo.
columnas que sostienen despojos
de tus bolsillos
que soportan tejados de paja y barro.
Y mientras corruptos
de incendiarios incentivos
per cápita
aluden a tu figura estructurada
como cieno en un lago de cisnes.
No habrá carne en el plato
si la piara se viste de oro
ni pescado en el cubo
porque medusas de agua turbia
en las orillas
desahucian familias heridas
de anzuelos
donde algunos banqueros
pescan con cebo adquisitivo.
Sostén tu alambrada de carne y hueso
no podrán contigo.
(Fuente de la imagen: Internet)


