martes, 19 de junio de 2012

Vítreo





Un centenar de gotas mal contadas

acudían a sus mejillas

y llenaban copas rotas

de filo cortante, de fino vidrio

anaranjado y fundido tras años de intentos,

de bellos momentos

transparentes como el cristal.



Una pequeña angustia que escalaba

con arnés de plata,

sin casco ni guantes,

susurraba rumiante al oído

al tosco albedrío de ahogados lamentos,

venidos por pasos

transparentes como el cristal.



                                                                                Un hombre duro, bueno;

                                                                                un cielo oscuro encima suyo.

                                                                                Vítrea la vida que asoma a los ojos.

                                                                            



Torció la vista, bella y hermosa mirada

que sufrió por verlo

preso de sus males… preso,

impotente y ajado cruzando

las rojas fronteras del fuego eterno.

Lloraba ella de pena

transparente como el cristal.



No pudo vencer el cáncer mortal que acechaba

sus vidas rodantes,

sus aires, sus aguas.

Tan sólo pudo esperar y agotar

el tiempo que ambos tenían y fue yendo

aciago hacia la muerte,

turbia y conclusa como un juicio final.






“Sólo hay una oportunidad para vivir y demasiadas para morir”










16 comentarios:

  1. Muy bello tu poema, aunque triste, como la vida misma, porque una enfermedad incurable puede ser la parada de ese tren en la estación de la vida, porque no somos inmortales y todo lo que nace debe morir, aunque jamás morirá el recuerdo.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  2. Joe me has dejado sin palabras. Vivimos prácticamente sin saber vivir. Improvisando sengún la marcha y sólo cuando la vida nos hace enfrentarnos a un duro y complicado trance, nos damos cuenta de lo estúpidos que hemos sido valorando aquello que no merecía la pena.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Sé de una persona que está ahora mismo sedada esperando coger ese tren definitivo. Es triste, duro y lamentable.

    Bonito poema para un tema tan horrible. Como siempre, la elegancia te caracteriza, Luigi...

    ResponderEliminar
  4. Pues como dice Ana, es precioso a pesar del tema tan horrible del que trata y tu lo has tratado con mucha delicadeza. Debe ser muy duro.

    Besitos Luisillo.

    ResponderEliminar
  5. Es difícil escapar, pero que nadie diga que no lo intentaron, ni que no vivieron como se debe vivir el tiempo que les restaba.

    Saludos

    ResponderEliminar
  6. Recientemente se han ido conocidos míos víctimas del cáncer, y también conozco quien lo ha superado tras una operación.
    A día de hoy, de no haber otra causa de muerte, el cáncer llegaría inevitablemente, más tarde o más temprano. Está en la genética, es un fallo que se acumula por diversas circunstancias.
    Ojalá llegue el día en que ser joven signifique también llegar a anciano.
    Bien lo ha dicho Trini, que no se diga.
    Un abrazo a todas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Incluso a veces se supera sin operación. Esperanza, quimioterapia, radioterapia si procede, otros tratamientos, cura completa y las revisiones cada X tiempo para estar controlado.

      No es fácil porque obviamente no es fácil y requiere de mucho tiempo y paciencia, pero se puede lograr y ese es el mensaje que tenemos que trasmitir.

      Un saludo.

      Eliminar
    2. Ese es un buen mensaje, propio de una luchadora como tú. SALUDos, muchos saludos y fuerza.

      Eliminar
  7. Vaya nudo se me ha liado en la garganta. Hay que sentir la vida y vivirla con intensidad!!! Me ha gustado mucho.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, totalmente, Bea, dentro de las posibilidades y con todo el atino que uno tenga.
      Besos.

      Eliminar
  8. Huésped, no paras, eso es bueno, siempre creando
    y yo como siempre vengo con escaso tiempo y agitado
    cual mariposa en primavera...

    Al principo el ritmo se pierde, al menos me pasa a mí
    no hay esa cadencia, a veces no es necesario la puntuación.

    Por lo de más poco a poco se recupera el ritmo necesario
    y alcanzas un buen trabajo.

    Abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se intenta, Cielo, aunque hay temporadas largas en las que sólo se crea silencio, y quizá eso también sea básico para intentar algo.
      Te agradezco mucho el que inviertas un poquito de ese tiempo en esta carretera secundaria, compañero, y te mando otro abrazo.

      Eliminar
  9. Yo creo que estos altibajos a los que apunta Cielo,se deben a tu espíritu investigador...el verso se mueve quizás a tu ritmo interno.

    A mi me ha gustado mucho.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Luna. Estoy muy en verso últimamente, no sé muy bien por qué...
      Te mando un beso allá donde estés.

      Eliminar
  10. Tambien es cierto,amigo (te lo dice un especialista) que oportunidades para morir tampoco hay tantas, al menos cuando se desea...cosas de la vida.
    Emotivo y muy personal poema; me encanta; quizas por eso, por lo personal, por tu manera de hacer el ritmo de los versos algo tuyo, muy tuyo.
    Un placer,anfitrion :)

    ResponderEliminar
  11. Intrigante respuesta, Castelo... no hay tantas, irónico entonces.
    Amigo, eso que mencionas es contundente, se marcha lejos de mi visión positiva y joven.
    Cuánto me alegro de verte de nuevo, de leerte en el comentario... a ver cuando vuelvo a disfrutar de uno de tus relatos cortos.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar